viernes, 15 de noviembre de 2013

El triunfo es solo tuyo

Seguramente en muchas ocasiones has deseado que te feliciten por algo que has hecho o algo que obtuviste, pongamos varios ejemplos:

La aprobación de un examen extraordinario o de lengua extranjera
Un nuevo trabajo con un buen puesto y sueldo
Ascensión en tu trabajo
Conectar y configurar un nuevo aparato electrónico
Armar un mueble para tu recámara

Con estos ejemplos tal vez baste. Qué felicidad lograr de pronto todas esas cosas ¿no? o qué me dices cuando aprendes a manejar y porfin puedes salir solo al periférico, tlalpan, insurgente o viaducto sin chocar. Qué bien te sientes. Contento porque lograste lo que tanto trabajo y dedicación le imprimiste. Ya me imagino cuando corres a decirle a tu mamá, papá, amigos o pareja que finalmente lograste todas estas cosas. Llegas lleno de felicidad, con una gran sonrisa en espera de un abrazo, una gran felicitación, besos y hasta fiesta por qué no. Tal vez imagines alguna escena de película que tu novio(a) te abrace fuertemente, te llene de besos y te diga lo orgulloso que está de ti o tal vez esperas que tus papás te feliciten y te premien con esa televisión de plasma que tanto deseabas, bueno, sin ir tan lejos, con una comidita en un restaurante muy fino, caro. Algo que "premie" tu gran esfuerzo, pero la realidad no es esa, así no son las cosas. 

El verdadero escenario que se presenta es; tú con tu gran sonrisa, tu expectativa precisa, das la noticia, sonríes y entonces lo único que escuchas es: "qué bien", "ya era hora ¿no?, (un seco y obvio, sin emoción alguna) "felicidades", "ah, qué padre" y entonces su sonrisa se desdibuja, todo se derrumba. Tus expectativas no se cumplen y tu felicidad se convierte en decepción y frustración. Te preguntas ¿eso es todo? ¿después de tanto esfuerzo?

Temo decirte que sí, así es, nadie más que uno mismo se debe hacer fiesta, decir lo fuerte o valiente que fuiste al sacar el martillo y clavar esos clavitos para tu nuevo mueble. Nadie te abrazará y te llevará a comer a un lugar elegante. Confórmate con un felicidades y sigue tu vida. Festejate a ti mismo, consientete tú y celebra con las personas que quieras estar, a partir de tu propia organización. No dejes pasar el tiempo y esperar que lo hagan por ti. El reconocimiento solo es tuyo, de nadie más. Ese mueble es tu triunfo. Cierto, triste, pero muy cierto. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

O no le gustas o quiere tener una velita más, encendida

Con base en todo este planteamiento les recordaré como una de las primeras verdades, ¿recuerdan esa película de "A el no le gustas tanto" , bueno es así la realidad, sin pretextos, si el chico en cuestión que a ti te interesa e imagines miles de escenarios de cómo será la siguiente vez que te hable y sobretodo lo que le contestarás para no verte según tú tan "urgida" de su llamada, o su mensaje por cualquier medio (celular, facebook, whats app, twitter, etc) , si ese chico no te llama es porque no le interesa volver a salir contigo, al menos no para seguirte conociendo, no para formalizar ninguna relación.
No pongas pretextos de que no llamó porque no tenía crédito o porque seguro perdió tu número o porque precisamente los mensajes a facebook de él no llegan, no no no, la razón es simple; no le interesa volver a hablarte. Si no, ve la película y descubrirás que tu risa se debe a que te identificas con tantas excusas dichas para ti y tus amigas.
Tal vez unas mujeres vengan al contra ataque y digan, no, pero sí me habló después de dos meses, porque no había tenido tiempo, tenía mucho trabajo, cosas que hacer, le jakearon su cuenta y abrió una nueva, la realidad mujer es que se dio cuenta de cuanto te gustaba a ti y como o terminó con su novia o no tenía con quien salir, te llamó, pensó "igual, chicle y pega" y esta, se deja seducir, por qué no un acostón y adios. Mientra, claro, tu ya pensaste que le encantas. Pues malas noticias, si no le gustas tanto, le gustarás para sus momentos de soledad o para aquellos en que no tenga con quien desquitar su lujuria  o simplemente para tener una velita más encendida. 

TRISTE PERO CIERTO

Después de haber escuchado aproximadamente mil doscientos programas de radio y televisión con temas que más bien se vuelven consejos de "hijos de vecina" de cómo mantener a tu pareja, cómo relajarte en días de tráfico, estrés y/o mucho trabajo y escuela, qué contestar y qué no y en qué momento, cómo hablar con tu jefe, etc, etc, etc. Me di cuenta que en realidad lo que hace falta es decir, "las cosas como son"(bien lo decía el anuncio de Sprite). Sin embargo pasan dos cosas; ó no nos atrevemos a decir la verdad que, seamos honestos, en el fondo la sabemos ó siempre buscamos explicaciones un tanto absurdas y, no muy convincentes para nuestro bienestar emocional, re-interpretando enunciados y situaciones una y otra vez hasta que una  nos convenza más que otra. Total que, terminamos diciéndonos una infinidad de mentiras reiteradas en cualquier situación que al final, nos terminan convenciendo a nosotros mismos. ¡Basta! Las cosas no son como nosotros las recreamos, las situaciones que vivimos, los comportamientos de la gente de los cuales somos testigos, de sus actos y especialmente de sus palabras no tienen nada de subliminales, ni de "buena onda" ni mucho menos fantásticas. Tienen argumentos claros, verdades, razones precisas, en realidad no hay nada misterioso, no le busquemos tres pies al gato, no busquemos explicaciones inexistentes, dejemos de consentirnos tanto es triste, pero cierto.