No es que yo ya esté
experimentada en la década de los veinte, apenas estoy por la mitad dE ellos y,
sin embargo ha sido el tiempo suficiente para darme cuenta de las situaciones
que nos acongojan a los ventiañeros. Bueno, seamos francos, tal vez más a las
mujeres, por aquello de que socialmente nos expresamos mejor y maduramos más
rápido según cientos de estudios, como que a ellos no más no les cae el 20 a
menos de que hayan sido o sean muy emprendedores y no hayan logrado que se
propusieron a los 15. En fin. Por qué todo este preámbulo:
Simple; me encuentro en la etapa
en que la joven mexicana, recién titulada de la Facultad de Ciencias Políticas
y Sociales esta buscando un buen trabajo, que desea sea moderadamente bien
pagado luego de haber realizado y terminado satisfactoriamente su carrera,
haber realizado su tesis y finalmente presentar su examen de titulación. ¡Oh
sorpresa! Tiene que comenzar de cero.
Encontrar trabajo por primera vez
resulta no ser tan sencillo porque queremos (los veinteañeros universitarios)
más sueldo, porque le pagan más a alguien que le piden preparatoria terminada o
porque no era lo que queríamos. Nos resignamos diciéndonos cosas como; esto es
lo que amo en la vida, es mi pasión, no me importa no entrarle al capitalismo,
no quiero un jefe que me de órdenes, estudio una maestría para no ser mediocre,
y así, nos llenamos de bonitas ideas para no sentirnos tan jodidos pero, la
cuestión es que nadie nos avienta en la cara que;
No nos podemos comparar con
nuestros papás, así estamos jodidos, lo leía en un blog y lo reiteraba con mis
primas. Compararte con tus papás es como pensar que está chido tener hijos a
los 15 años como en la época de Romeo y Julieta. Los tiempos cambiaron, la
chamba en México es otra, a los 25 se gana menos de 8 mil pesos si te va bien y
especialmente si uno estudió una carrera “de moda” o social, típico.
Nosotros no somos los
protagonistas de Friends, ni de How I met your mother , ni de todas esas series
de jóvenes de 25 años que comienzan a vivir solos, en departamentos con romies,
eso en el distrito federal al menos, es casi imposible.
Pero si es sabido que embarazarte
en la adolescencia y parte de los primeros veintes ayuda a conseguirte un
trabajo medio jodido sin ganar más de 12 mil pesos en tu vida, (porque ese será
tu tope si bien te va ) y ponerte a trabajar en la tienda de Don Chuy o en el
changarro del suegro. Así uno si se logra salir de su casa a vivir a lado de
casa de los suegros o en el cuarto de alado.
Y, finalmente están todas esas
parejitas que ya por fin consiguieron sus 10 mil pesos mensuales, cada una, que
juntos ya la arman, vivir con lo básico, empezar de cero como todos, con
poquito, pa ´comer, pa dormir, pa pagar luz y gas y con eso y el amor todo se
soluciona. Esas parejitas que decidieron salirse de su casa porque el papá ya
presionaba que estaba quedada la muchacha, o porque ya era mucho tiempo de
estarla manteniendo o porque era una huevona y ¡no se diga de los hombres!,
porque ya no los quieren ahí en casa, porque parece hotel, porque ya deberían
de madurar. O qué me dicen que porque son bien alternativos ya se saldrán.
Ay, no quise ser aguafiestas,
solamente digo que los veinte de este siglo se han convertido en no saber
exactamente qué queremos ser en nuestra vida profesional, significa atrasar
planes si es que los teníamos, pero, igual no pasa nada, seguimos siendo
mantenidos , tenemos techo, comida, y cama, eso sí, a las reglas de los padres
cuando supuestamente comenzamos a ser adultos. Los veinte de ahora no nos
permite pensar en una cosa propia dentro de 5 años o tres hijos que tengan
absolutamente todos los lujos. Tener veinte es, seguir con relaciones que tiene
“planes a futuro” que algún día llegarán, cuándo, sabe, pero llegarán, tal vez
dentro de 5 o 10 años. Tener veinte significa buscar una chamba por primera vez
donde te exploten, trabajes más de 10 horas diarias, te paguen a penas pa el
pesero y tomarte un refresco el fin de semana y todo por obtener la famosa
“experiencia”. Tener veinte es apechugar, trabajar duro, aplazar todos los
planes y o sentirte jodido por un sistema de gobierno que no nos ayuda. Tener
ahora veinte es relajarnos un poco para no correr a las preocupaciones de
hipotecas, gas, luz, vivienda, agua, mantenimiento, entretenimiento, viajes,
comida, productos personales, ropa, transporte, salud, medicinas. Tener veinte
es estar en un tipo “zona de confort” que aún te pueden pagar, deseando poder
hacer lo que tal vez a los 30 ya podamos ;)
Pero también los veinte son pa
coger, pa vivir, convivir con los amigos que queden solteros, y hacer burradas
siempre respaldados por la madurez que da tener veinte y ya no ser adolescente.
Suspiro de alivio ;)
BONITOS VEINTE