domingo, 2 de febrero de 2014

LOS VEINTE


No es que yo ya esté experimentada en la década de los veinte, apenas estoy por la mitad dE ellos y, sin embargo ha sido el tiempo suficiente para darme cuenta de las situaciones que nos acongojan a los ventiañeros. Bueno, seamos francos, tal vez más a las mujeres, por aquello de que socialmente nos expresamos mejor y maduramos más rápido según cientos de estudios, como que a ellos no más no les cae el 20 a menos de que hayan sido o sean muy emprendedores y no hayan logrado que se propusieron a los 15. En fin. Por qué todo este preámbulo:
Simple; me encuentro en la etapa en que la joven mexicana, recién titulada de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales esta buscando un buen trabajo, que desea sea moderadamente bien pagado luego de haber realizado y terminado satisfactoriamente su carrera, haber realizado su tesis y finalmente presentar su examen de titulación. ¡Oh sorpresa! Tiene que comenzar de cero.
Encontrar trabajo por primera vez resulta no ser tan sencillo porque queremos (los veinteañeros universitarios) más sueldo, porque le pagan más a alguien que le piden preparatoria terminada o porque no era lo que queríamos. Nos resignamos diciéndonos cosas como; esto es lo que amo en la vida, es mi pasión, no me importa no entrarle al capitalismo, no quiero un jefe que me de órdenes, estudio una maestría para no ser mediocre, y así, nos llenamos de bonitas ideas para no sentirnos tan jodidos pero, la cuestión es que nadie nos avienta en la cara que;
No nos podemos comparar con nuestros papás, así estamos jodidos, lo leía en un blog y lo reiteraba con mis primas. Compararte con tus papás es como pensar que está chido tener hijos a los 15 años como en la época de Romeo y Julieta. Los tiempos cambiaron, la chamba en México es otra, a los 25 se gana menos de 8 mil pesos si te va bien y especialmente si uno estudió una carrera “de moda” o social, típico.
Nosotros no somos los protagonistas de Friends, ni de How I met your mother , ni de todas esas series de jóvenes de 25 años que comienzan a vivir solos, en departamentos con romies, eso en el distrito federal al menos, es casi  imposible.
Pero si es sabido que embarazarte en la adolescencia y parte de los primeros veintes ayuda a conseguirte un trabajo medio jodido sin ganar más de 12 mil pesos en tu vida, (porque ese será tu tope si bien te va ) y ponerte a trabajar en la tienda de Don Chuy o en el changarro del suegro. Así uno si se logra salir de su casa a vivir a lado de casa de los suegros o en el cuarto de alado.
Y, finalmente están todas esas parejitas que ya por fin consiguieron sus 10 mil pesos mensuales, cada una, que juntos ya la arman, vivir con lo básico, empezar de cero como todos, con poquito, pa ´comer, pa dormir, pa pagar luz y gas y con eso y el amor todo se soluciona. Esas parejitas que decidieron salirse de su casa porque el papá ya presionaba que estaba quedada la muchacha, o porque ya era mucho tiempo de estarla manteniendo o porque era una huevona y ¡no se diga de los hombres!, porque ya no los quieren ahí en casa, porque parece hotel, porque ya deberían de madurar. O qué me dicen que porque son bien alternativos ya se saldrán.
Ay, no quise ser aguafiestas, solamente digo que los veinte de este siglo se han convertido en no saber exactamente qué queremos ser en nuestra vida profesional, significa atrasar planes si es que los teníamos, pero, igual no pasa nada, seguimos siendo mantenidos , tenemos techo, comida, y cama, eso sí, a las reglas de los padres cuando supuestamente comenzamos a ser adultos. Los veinte de ahora no nos permite pensar en una cosa propia dentro de 5 años o tres hijos que tengan absolutamente todos los lujos. Tener veinte es, seguir con relaciones que tiene “planes a futuro” que algún día llegarán, cuándo, sabe, pero llegarán, tal vez dentro de 5 o 10 años. Tener veinte significa buscar una chamba por primera vez donde te exploten, trabajes más de 10 horas diarias, te paguen a penas pa el pesero y tomarte un refresco el fin de semana y todo por obtener la famosa “experiencia”. Tener veinte es apechugar, trabajar duro, aplazar todos los planes y o sentirte jodido por un sistema de gobierno que no nos ayuda. Tener ahora veinte es relajarnos un poco para no correr a las preocupaciones de hipotecas, gas, luz, vivienda, agua, mantenimiento, entretenimiento, viajes, comida, productos personales, ropa, transporte, salud, medicinas. Tener veinte es estar en un tipo “zona de confort” que aún te pueden pagar, deseando poder hacer lo que tal vez a los 30 ya podamos ;)
Pero también los veinte son pa coger, pa vivir, convivir con los amigos que queden solteros, y hacer burradas siempre respaldados por la madurez que da tener veinte y ya no ser adolescente. Suspiro de alivio ;)

BONITOS VEINTE